II Seminario: El Nacimiento de una Nueva Intimidad

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Conferencia: “El nacimiento de una Nueva Intimidad”

II Ciclo de Seminario: “En la luna también hay hierba”

Ponente: Dr. Juan José Regadera

Fecha: Sábado, 11 de febrero de 2015,  19:00 h.

Entrada: Gratuita

Lugar: Sede de la Fundación Cattell Psicólogos, C/ Trapería, 6, primera planta, Murcia.

Incripción y reservas.

 

Presentación:

El tema elegido puede interesar a todos, porque todos, más tarde o más temprano, estaremos en condiciones de volver a tener una segunda oportunidad.

¿Desea contar con una segunda oportunidad para ser algo más de lo que está siendo? ¿es lo que quiere ser?

Lo “intimo” no es algo “muy interior”. Tampoco la idea de la intimidad la contemplamos ligada a la idea de extrema “interioridad”. La nueva intimidad no es únicamente “recogimiento”, “encerramiento”, “regreso a sí mismo”, “conciencia de si mismo”, o “ensimismamiento”. La intimidad a la que aludimos es la de una persona “fuera de sí” o “fuera de sí mismo” interactuando  con dos o más personas haciendo  algo juntos.

 

 

Intimidad de aquel que consciente de la riqueza que descubre dentro de sí, se supera a sí mismo y decide salir de sí mismo para relacionarse con el Otro, no para demostrarle lo que posee, sino para manifestarle lo que tiene. Para ver si algo de los tuyo puede servirle al Otro. En este sentido, es, “entrega de sí” a los demás, porque la capacidad de “ir hacia sí mismo”, no significa que uno “se baste a sí mismo”.

¿Qué condiciones tienen que darse para el nacimiento de una nueva intimidad?

1. Valorar previamente el posible fracaso en la relación con el Otro en alguna de las múltiples modalidades de encuentro conocidas (amorosa, comunicativa, o meramente visual).

2. Alumbrar, a través del diálogo  y la participación social,  la propia verdad personal.

3. Asumir que tenemos una riqueza personal que reencontrar y entregar al Otro.

4. Admitir que si “Yo”, en mi intimidad personal, he tenido un conjunto de experiencias que ofrecer al Otro, es porque “tú” estabas ahí, mientras vivía, mientras pensaba tu me acompañabas. No era “yo” quien viva ni quien pensaba, éramos “yo y tú” viviendo y compartiendo.

5. Reconocer que si los Otros no existieran, no existiría yo tampoco.

 

 

¿Qué sería de mí sin el Otro?

No importa si la realidad de los demás (en cuanto a la comunicación, el encuentro, o la convivencia) se nos presenta como un constante tejer lo destejido. E incluso en las peores condiciones de acercamiento al prójimo, nuestro corazón dejará de estar inquieto, ya que el Otro, que es “aquel”, soy yo.

 

 

¿cómo desarrollar el nacimiento de una nueva intimidad?

1. Hay que desear permanecer en el tiempo, en el “aquí” y “ahora”, en el instante vivido, no para buscar la felicidad sino para ver lo que encontramos.

2. Tenemos que encontrarnos a nosotros mismos, para dar con lo que aún no es. Sólo así, el presente vuelve a tener sentido porque hay futuro, y el futuro, da forma al presente.

3. Necesitamos anticiparnos a nuestro tiempo, desarrollando tareas de cooperación y altruismo más allá de los límites, hasta ahora, logrados. Y debemos realizarlas en el presente, si no, no tendría sentido lo vivido hasta ahora.

4. Tenemos los principal, a nosotros mismos, solo necesitamos crecer, despertar y ponernos manos a la obra.

5. Empezar a crecer aunque llevemos 30 años creciendo, despertar cuando se está despierto, parecen palabras sin sentido, y, sin embargo, no lo son.

6. Crecimiento y despertar de algo nuevo, y ese algo no es otra cosa que nuestra intimidad personal que evoluciona, junto a lo biológico, lo cognitiva o afectivo, hacia actitudes que aspiren a ser altruistas y de cooperación.

 

 

¿Qué nos puede ofrecer el mundo exterior que sea más valioso que la persona?

1. Sencillamente nada.

2. La persona que soy yo, la persona que es usted, es el espejo de lo que seremos mañana. Es el dominio del futuro. En cada uno de nosotros el futuro se hace manifiesto.

3. La mirada hacia el otro, no es solo mirar  nuestro alrededor, como si antes no lo hubiéramos hecho, si no que nos vemos a nosotros mismo en medio de la vida.

¿Que vemos a nuestro alrededor?

1. Personas.

2. El anhelo de recuperar la inocencia y la luminosidad de una hora de alborada.

3. El tiempo y el efecto de la falta de cooperación.

 

 

¿Que vemos al mirar en nuestro interior después del efecto de la cooperación?

1. El éxito de aquellos, que a nuestro lado y con su esfuerzo, han sabido encontrar la alegría y la belleza de la vida intima.

2. La valentía de los que se han atrevido a plantearse el problema de sus propias limitaciones.

3. La felicidad de las personas que vivían bajo el yugo de la amargura o el resentimiento, y que logran adecuar sus sueños a la realidad.

4. A la persona con multitud de complejos que ha contemplado su sentimiento de inferioridad sin relacionado con el futuro y sus posibilidades.

5. A la persona plena de ingenuidad que dejó de preguntarse cómo es la vida, si alegre o triste, porque cayó en la cuenta que la vida es, sobre todo, seria.

6. Vemos el logro de sus vidas y los hechos externos que lo demuestran enriquecen nuestra propia intimidad.

7. Tranquilidad de conciencia de que hasta donde no pudo llegar nuestro saber llega siempre el amor.

8. Calma ante el dolor propio y ajeno, sabedor de “quien no hubiese nunca sufrido, poco o mucho, no tendría conciencia de sí”.

 

 

¿Qué nos aporta El nacimiento de  una nueva intimidad?

1. Conocimiento del Otro. El amor al prójimo es un modo de vida y no un cúmulo de datos o conocimientos.

2. Un cambio de actitud hacia el cotidiano vivir pues hayamos placer en el trabajo de vivir.

3. La ayuda al Otro cura la pena que causa.

4. La nueva intimida es creadora, generosa, porque engendra oportunidades, especialmente si hacemos un bien al que lo necesita.

5. La capacidad de llega a ser, el encuentro, la cooperación, la voluntad, el esfuerzo y la esperanza son manifestaciones de la nueva intimidad.

 

 

 

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Instantánea del público al finalizar la conferencia

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