Donaciones

Donaciones

Desde el 1 de enero de 2016, las deducciones aplicables a las donaciones han aumentado considerablemente. Si los donativos se mantienen con la misma entidad durante tres años o más, la deducción fiscal puede alcanzar el 35% para personas físicas o al 40% para empresas. El donativo o donación puntual es la fórmula más tradicional de colaborar con una ONG.

Existen deducciones por donativos a fundaciones, tanto en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) como en el Impuesto de Sociedades (IS). Para ello, el donante, particular o institución, deberá contar con el certificado fiscal emitido por la ONG. La Fundación Cattell Psicólogos se encuentra acogida al régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos establecido en la Ley 49/2002, de 23 de diciembre (o Ley de Mecenazgo). Por tanto, las donaciones efectuadas a la Fundación son desgravables a efectos fiscales.

 

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Deducciones en el IRPF:

Para las donaciones a fundaciones y asociaciones sujetas a la ley 49/2002:

Límite: la deducción total tiene una limitación del 10% de la base liquidable del IRPF. En caso de que en un ejercicio se exceda del límite, ese exceso no se podrá aplicar en las declaraciones de ejercicios sucesivos.

 

Deducciones en el Impuesto de Sociedades:

Para las donaciones a fundaciones y asociaciones sujetas a la ley 49/2002. Las donaciones a nuestra fundación no son gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo, sí que darán lugar a deducciones fiscales en la cuota íntegra.

Límite: 10% de la base liquidable del IS. En caso de que en un ejercicio se exceda del límite, ese exceso no se podrá aplicar en las declaraciones de ejercicios sucesivos.

 

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¿Por qué las empresas deberían apostar por la Responsabilidad Social Corporativa?

Según el Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social, la Responsabilidad Social              Corporativa (RSC) es una forma de gestión que se define por la relación ética de la empresa con           todos los públicos con los cuales se  relaciona,  y  por  el  establecimiento  de  metas         empresariales  compatibles  con  el  desarrollo  sostenible  de  la sociedad;  preservando  recursos                    ambientales  y  culturales  para  las  generaciones  futuras,  respetando  la  diversidad  y   promoviendo la reducción de las desigualdades sociales.

Por tanto, podemos definir la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) como el compromiso     por parte de una empresa del cumplimiento estricto de las siguientes responsabilidades éticas:

Cumplir con las obligaciones legales vigentes.

Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.

Evaluar los riesgos sociales y medioambientales.

Mejorar las posibilidades y oportunidades de la comunidad donde se establece la empresa.

Asumir la  responsabilidad de las consecuencias que se deriven de sus acciones.

 

Impacto positivo para la sociedad

Una empresa que apuesta voluntariamente por la RSC es una empresa que contribuye al logro de una sociedad mejor, integrando las preocupaciones sociales por su entorno dentro de sus actividades lucrativas y de sus relaciones con sus interlocutores.

Beneficios para su marca

La RSC hace posible un cambio en la percepción que la sociedad tiene de la identidad, el carácter y la forma de ser que tiene su empresa.

Fidelización de clientes

La actuación en favor de colectivos desfavorecidos será rápidamente observable por parte del consumidor. El cliente generará la percepción de que, además de buscar el beneficio económico lógico dentro del mundo empresarial, su empresa se compromete a generar bienestar dentro de la comunidad que le rodea. Para que su actuación en favor de su entorno sea conocida, será conveniente que la empresa, a nivel corporativo, comunique todas sus acciones de RSC para que los consumidores conozcan sus rasgos y características como entidad, intentando que coincidan de la forma más acertada posible con las de su público objetivo.

La Fundación Cattell Psicólogos se compromete a destinar la ayuda recibida a los fines de interés general promovidos por nuestra entidad y a expedir el certificado correspondiente para solicitar la deducción fiscal.

Las donaciones económicas a nuestra Fundación cuentan con un beneficio fiscal, reconocido en la Ley 49/02 de 2002. Las donaciones realizadas por personas jurídicas podrán deducirse en cuota el 35% (con un límite del 10% de la base imponible, y la posibilidad de deducir el exceso en los siguientes 10 años).

La Fundación Cattell Psicólogos se compromete a difundir la ayuda solidaria a favor de la sociedad realizada por su empresa. Para ello informaremos públicamente sobre el patrocinio de su marca a través de nuestra web, de nuestras redes sociales y de nuestra memoria anual.

 

En palabras de D. Ángel Campos Gil, director del Centro Cultural Las Claras (Fundación Cajamurcia), “la Fundación Cattell Psicólogos representa uno de los más claros ejemplos de la RSC; responsabilidad por la que empresas pequeñas, medianas y grandes que tienen una misión mucho más allá del ámbito mercantil de sus negocios, quieren aportar y entregar a la sociedad gran parte del conocimiento y bagaje adquiridos.  La Fundación Cattell Psicólogos nace fruto de la RSC de la Clínica Cattell Psicólogos que, tras sus más de 30 años de andadura profesional en el ámbito de la psicología clínica, ha querido devolver a la sociedad murciana la confianza y el respeto que miles de ciudadanos y ciudadanas han depositado en el equipo de profesionales que la conforman (Murcia, 1984).

 

Desde el curso 2013-2014, la Fundación viene desarrollando un amplísimo abanico de actividades que además de lo puramente clínico, científico o psicológico de su actividad diaria, tiene mucho que ver con lo que ellos han denominado y, creo popularizado, estigma de la enfermedad mental. En este sentido, la Fundación Cattell Psicólogos está desarrollando un amplísimo programa que bajo el paraguas de la estrategia Soycomotu® aborda no sólo el tema de la salud mental, sino también el arte y la salud mental, la infancia y la salud mental, los padres y la salud mental, la educación para la salud mental en centros educativos, la inclusión y la participación social de las personas con problemas de salud mental en espacios cívicos no segregados, dando voz y visibilidad a condiciones de vida estigmatizadas y/o poco conocidas por la ciudadanía como la Transexualidad o el Síndrome de Ásperger.

 

Programas todos ellos de un hondo calado social que nos hacen reflexionar y tomar conciencia sobre la existencia y las consecuencias del estigma. Por ese motivo, la Fundación Cajamurcia no podía mantenerse al margen de todas estas cuestiones y tengo que repetir con gran satisfacción, la honra que supone para esta casa que existan empresas en la región que hayan dado este paso adelante y que apuesten por una socialización de algo tan delicado, como hace algunos años era, el estigma de la enfermedad mental.”

 

 

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